Desde los días de antaño era costumbre judía mantener la cabeza cubierta en todo momento. Así, la kipá se convirtió en una parte familiar de la vestimenta judía. Generalmente, los judíos dan por descontado que la cabeza debe estar cubierta cuando se encuentran en un lugar sagrado, como una sinagoga, o cuando se dedican a una ocupación sagrada, como el estudio de la Torá, el recitado de oraciones, o cuando comparten comida, y cosas por el estilo. En realidad, en la vida de un judío no hay ningún momento en el que no esté en presencia de Di’s, y ninguna parte de su vida está libre del servicio a Di’s. Los palabras de la Mishná son claras en el sentido de que la sumisión del judío al reino de D-os y su aceptación de los preceptos debe ser en la manera y condición de un “yugo”, que no necesita fundamentalmente ninguna explicación intelectual, sino solo un reconocimiento de que ese es el decreto de la voluntad de Di’s. Por cierto, eruditos, sabios y filósofos judíos han escrito volúmenes acerca del significado y significación de varias mitzvot, pero sean cuales sean las razones intelectuales que puedan ofrecerse para explicar alguna mitzvá particular, en realidad son inmateriales, y no representan en absoluto toda la significación real de la mitzvá, porque la mitzvá es esencialmente un “decreto” Divino, que está por encima” de la razón.