No hay duda que las cintitas rojas traen éxito… a quienes las venden por $29 cada una. La pregunta es si ayudan al resto.
A pesar que nunca lo vi escrito en una fuente cabalística, la cinta roja es una costumbre antigua, se toma una cuerda roja y se rodea 7 veces la tumba de nuestra matriarca Rajel con la misma, luego se corta en pequeñas tiras. Se dice que quien las usa como pulsera, es protegido del mal de ojo. Le llamamos Mal de ojo a las energías negativas que nos pueden enviar personas que nos miran con envidia o malos sentimientos. La pulsera roja supuestamente repulsa esta energía. Esta creencia es generalmente aceptada y a pesar que no está claro su origen, es básicamente inofensiva. Pero el Talmud nos dice que el mal de ojo solo afecta a quienes se preocupan por él, y te deja tranquilo si lo ignoras. Por lo que un forma más efectiva y barata es simplemente olvidándose del tema y nos estar obsesionado por la posibilidad de verse afectado por el mal de ojo.
Si te obsesiona el tema una buena acción es lo mejor que puedes hacer para quitar esta influencia, dar tzedaká y recitar salmos es la mejor opción para esto.