Cada mitzvá que hacemos trae luz al mundo. En el caso de ciertas mitzvot, la luz que generamos hasta puede ser vista y apreciada. Una de esas mitzvot es encender las velas para recibir el Shabat; las velas le confieren una atmósfera serena y apacible al sagrado Día de Descanso.
Las velas de Shabat son tradicionalmente la mitzvá de la mujer. La mujer es la que crea el ambiente en el hogar; y Di-s le encomendó esta tarea y le dio la capacidad de asegurarse de que en su hogar prevalezcan la luz y la armonía.
Las niñas empiezan a encender las velas del Shabat cuando son capaces de recitar la bendición (aproximadamente a los tres años de edad). En el caso de que no haya una mujer presente, entonces el hombre debería encender las velas.