Antes de Rosh Hashaná, el 1 de tishrei, viene el mes de Elul, un mes de preparación para que Hashem nos bendiga para un año bueno y dulce, y nos de sustento, vida y salud en abundancia para todo el año que se inicia. Elul es un mes de teshuvá, y siempre en cada momento hay que hacer teshuvá, que significa arrepentirnos de lo que hicimos mal haciendo un balance del año y ver lo que hay que corregir, y retornar a Dios porque estamos alejados con alegría y haciendo actos de bondad.
No es necesario que el contrato sea firmado ese día, sino que sea lo antes posible, y “cuanto antes se hace teshuvá, antes viene la redención”.
Es importante decir salmos todos los días de corazón y hasta lágrimas verdaderas en los ojos, agradecer y bendecir a Dios por todo lo que nos da, al despertarnos, antes y después de las comidas, cuando vemos un milagro, cuando vemos los actos maravillosos que atestiguamos en su Creación, y estudiar los 7 preceptos que Dios le dio a todas las naciones del mundo para hacer que este mundo sea cada día mejor y reine la paz y la felicidad para todos.
Pon tzedaká todos los días y cada vez que quieras que algo salga bien, diciendo: ¡La tzedaká salva de la muerte, grande es la tzedaká que trae la redención, queremos mashíaj ya!
Llena tu casa de libros, y alcancías de tzedaká, y que cada persona que venga a tu casa ponga una moneda diciendo también esas frases. Dales tú la moneda que ellos tengan que poner.
Que Hashem te de sustento, salud, larga vida y una familia sagrada y que siga los pasos de la Torá.