Esto, es otra advertencia de que si les dicen que les van a enseñar los secretos de la Torá, y les van a enseñar los nombres sagrados, y versículos, y técnicas para hacer milagros y para crear algo de la nada, en realidad sepan que les están engañando. El trabajo de revelar la esencia del alma es un trabajo profundo, donde uno no busca el dominio de la naturaleza, ni busca riqueza, ni busca honores, sino que es todo lo contrario, está buscando la auto anulación del ego, de ese jametz, de ese fermento que nos infla la personalidad, y cuanto más lugar ocupa el ego, HaKadosh Baruj Hu no puede estar, porque HaKadosh Baruj Hu es todo, es uno, es infinito, no puede haber algo más que Él, y si nosotros tenemos una partícula de ego, o una partícula pequeña de algo que nosotros sentimos que es nuestro, y que pensamos que está separado de HaKadosh Baruj Hu, entonces Él no puede estar, por más que haya un pequeño grano de arroz, en medio de una habitación, como HaKadosh Baruj Hu ocupa todo, Él no puede entrar allí.
El secreto del pueblo judío y que en este momento estamos tratando de transmitírselo a todos los pueblos, para que trabajemos juntos en la llegada del Mashiaj, y traer la redención a toda la humanidad, con la creación del Beit HaMikdash y la llegada del Mashiaj , es trabajar juntos para entender que a través de la unidad de cada uno de nosotros, entre nosotros mismos, y con nuestro entorno, y ese trabajo de unificación con HaKadosh Baruj Hu y todos los mundos superiores, estamos haciendo que el mundo exista, pero no se puede llegar a eso sino hay una auto anulación, humildad y refinamiento de todas las cualidades, de todos los poderes del alma, para que esa alma pueda expresarse y salir afuera.